
Los datos de esta chica son los siguientes:
Desapareció el sábado día 24 de enero de 2.009 entorno a las 21.30 horas del portal de su domicilio de Sevilla, en la calle Argantonio número 3. El nombre de la barriada es Tartesoss y se encuentra ubicada entre la estación de trenes Santa Justa y la calle Arroyo.
Momentos antes de su desaparición, una vecina se cruzó con ella en el interior de su portal y parecía que ella estaba esperando a alguien puesto que le abrió la puerta a esta señora para que entrara y ella siguió allí dentro. Entre las 21.30 y las 22.00 horas un vecino escuchó un grito en el portal que lo alertó de que algo pasaba, pero como al mirar por la ventana no vió nada raro no le dió más importancia hasta conocer la desaparición de Marta.
Minutos antes de que su vecina la viese por última vez la noche del sábado en la puerta de su casa, Miguel, un joven de 19 años y vecino de Sevilla capital que había salido con ella hacía tiempo, la había llevado en moto hasta su casa y la había dejado a pocos metros del portal. Ambos jóvenes habían roto su relación sentimental de forma amistosa tiempo atrás.
Marta había pasado la tarde en Triana y había ido a visitar una iglesia junto con Miguel y un tercer amigo, aunque ninguno de los dos formaban parte de la pandilla habitual de la joven. Los amigos de Marta han declarado a un periódico de Sevilla, que "Miguel no era una persona en la que confiaran. Marta sí se llevaba bien con él, aunque mantenían una relación muy esporádica, casi siempre cuando se encontraban en foros de internet".
Marta al ser menor de edad tiene fijada como hora de llegada las once de la noche y el sábado sabe que a las nueve y media ya estaba en el portal, por lo que sus amigos no creen que se marchase a otro sitio, y de hecho ayer recordaban que ella volvía muchas veces antes de tiempo si su pandilla se iba a casa.
Marta según sus familiares, ha demostrado ser una persona muy responsable que siempre decía a donde iba, y que, si cambiaba de sitio o se quedaba sin batería y sabía que se le iba a apagar el móvil, llamaba a su madre para advertirla. Incluso si nada de eso ocurría, solían llamarse varias veces a lo largo del día. El día de su desaparición su madre no pudo contactar con ella desde las 20 horas porque su móvil aparecía como apagado.
El grupo de Menores de la Policía Nacional y con ayuda del de Homicidios, es el encargado de la búsqueda de Marta, por lo que siguen indagando en el contenido del ordenador personal de la chica y de sus diarios, que se llevaron el lunes de su casa, en busca de algo que les pueda dar una pista de lo que ha podido pasar o el paradero de la misma.
Su padre, Antonio, comentaba en los medios que su Marta habitualmente se conectaba a internet y que desconocía con qué gente se podía relacionar su hija, pero hay un dato que aún no entiende ni la familia, ni la policía, ni sus amigos y es un comentario realizado por Marta en la red social Tuenti, que dice literalmente: “mejor que nunca, sicarios os quiero", pero su padre recordó que la joven, que cumplirá 18 años el próximo mes de julio, era una niña dócil, que no tenía problemas en casa ni en el barrio, donde “la conocía todo el mundo”, porque “aunque no es muy buena estudiante, es muy buena persona”.
Sus amigos la describen como una chica extrovertida, muy alegre y comunicativa, que no se llevaba mal con nadie y que conocía a mucha gente, pero a la vez prudente, poco dada a niñerías. Los amigos y familiares llevan días recorriendo las calles en su busca.
La noche que se la vio por última vez, Marta vestia vaqueros azul claro, jersey crudo, cazadora de pana negra y un pañuelo palestino de color rosa. La chica tiene los ojos verdes, es rubia y lleva el pelo largo, y mide 1,65 metros. Llevaba encima como mucho 10 euros y no portaba ni tarjetas ni ropa de abrigo. Desde aquel día su móvil sigue apagado.
Se está haciendo una labor de búsqueda mediante redes sociales como tuenti y se están colgando además de carteles por toda Sevilla, vídeos en you tube. Aquí os dejo uno por si al verla, pudiéseis aportar algún dato relevante o esclarecedor sobre su desaparición.
Y desde aquí tan solo me queda decirles a la familia que no pierdan la esperanza de encontrarla bien y que espero poder ayudar en la búsqueda de su hija, aunque sea una mínima ayuda desde mi humilde blog.
A ustedes amigos tan sólo decirles que no es un post habitual y que es un poco triste pero necesitaba hacerlo. Ya está bien de tantas desapariciones de menores y de tantas familias rotas por el dolor.
Va por tí Marta.

